martes, 17 de mayo de 2011

(*) Empezar

Los peces de colores sólo tienen tres segundos de memoria, ¿lo sabías? Si tardan 3 segundos en rodear la pecera todo es nuevo otra vez, cada vez que dos peces se ven, es como la primera vez. Es como si fueran humanos, como cuando nosotros nos enamoramos, es como si fuera la primera vez. Una reacción química nos hacía olvidar los recuerdos dolorosos de la última ruptura y decimos: ¡vaya!, esto es genial, es nuevo, esto es diferente. 


GRACIAS

GRACIAS PORQUE CADA DÍA SOIS MÁS LOS QUE SEGUÍS EL BLOG DESDE DIFERENTES PUNTOS DEL MUNDO Y GRACIAS POR TODOS LOS COMENTARIOS QUE ANIMAN A SEGUIR ESCRIBIENDO.
 
A TODOS, MUCHAS GRACIAS



domingo, 15 de mayo de 2011

(*) ÉL


Vuelve a pensar en la primera vez que le viste. Sólo quiero que recuerdes el momento exacto en que pasó a formar parte de tu vida. Igual lo hizo únicamente durante segundos, los que tardas en olvidarte de un cruce de miradas fortuito. A lo mejor, puede que tardases algo más en olvidarle. Puede que incluso no le hayas olvidado nunca.

Vuelve a pensar en la primera vez que le oíste hablar. Sólo quiero que recuerdes el momento exacto en que te diste cuenta de que aquello no era un sueño, que estaba hablando, y que por alguna extraña razón se dirigía a ti. Intenta recordar qué fue lo primero que te dijo, como fueron sus primeras palabras, qué hizo para que el recuerdo de su voz y de esas palabras, vacías de un significado concreto, sencillas y sin medir, se grabaran en tu memoria.

Vuelve a pensar en la primera vez que compartiste algo con él Sólo quiero que recuerdes el momento exacto en que ambos se convirtieron en relatores de un momento compartido, cada uno captando detalles distintos de una misma historia. Trata de regresar al instante en que algo que hizo te provocó la risa, al instante en que la intimidad se hizo palpable.

 



Vuelve a pensar en la primera vez que la hiciste partícipe de un trozo de tu vida. Sólo quiero que recuerdes el momento exacto en el que compartió contigo una historia que pocos han llegado a escuchar de tus labios. Busca en tu memoria el instante en el que la confianza les regaló a ambos un momento distendido, sobre la base de un cuento en una libreta que ya no tiene sentido dejar de contar.
Y, ahora que juegas con tus recuerdos a tu antojo, ahora que los conviertes en un lienzo pintado al que sólo le falta la firma, pregúntate por qué él. Por qué su mirada, su voz, su risa y su todo. Por qué ahora y no hace tres segundos o dentro de muchos años. Por qué precisamente él.

sábado, 14 de mayo de 2011

(*) Tú

Mira, aquella chica de allí, ¿La ves?, sí, ésa, la que está mirando al suelo y sólo levanta la cabeza para mirar a todas partes, sin pararse a observar nada, como si estuviera desorientada…¿La ves ya? Esa era yo hace unos días, aunque aún la sigo viendo algunas veces…
Otras, veo a esa otra chica, la que camina pisando fuerte, rápido, con la mirada firme, una mirada que atraviesa a todo el que la mira… ¿Por qué? Porque siente rabia, porque está harta de que el mundo sea como es, y de que las personas no sean nada más que eso, egoístas y egocéntricas… harta de buscar y no encontrar.
Pero la mayoría de veces soy la chica que ves ahora, la que escribe, la que intenta alejarse del problema porque tiene miedo a enfrentarse a él, la que espera convertirse en una cuarta chica que sea un equilibrio entre las otras tres, que resuelva sus problemas sin canalizar sólo rabia, que no se hunda en la tristeza, que camine mirando al frente y haga caso omiso de comentarios y consejos equivocados…


domingo, 8 de mayo de 2011

(*) Has perdido los papeles

donde estaban apuntados los consejos que apuntamos para que todo fuera bien...

¡Otra vez no! ¿O acaso no te acuerdas el tiempo que te costó volver a ponerte en pie?, ¿o no te acuerdas de esas noche sin dormir, de esos desvelos y angustias, de tus días vacíos? ¿Quieres realmente volver a vivir todo eso, o ahora que ya estás de pie no sería mejor que anduvieras por otros caminos? Porque, sinceramente, amores no te faltan, tienes la capacidad de enamorar a quien quieras, y te vas a hacer problema por un hombre que, en realidad, no sabes si te quiere, no sabes si te engaña...
¡Piensa! ¡No te equivoques! Una vez creíste tocar el cielo con las manos y en un instante descendiste al más profundo de los infiernos, ¿crees que vale la pena?



Solo tú sabrás hacerte valer...

lunes, 2 de mayo de 2011

(*) ABRIL



Me gusta el olor a lluvia porque es como si estuvieras aquí, aunque en realidad no estás. Me gusta porque me recuerda a ti, tiene tu perfume, o al menos el perfume que me imagino que tienes desde que no estás conmigo. Y entonces cuando llueve, me gusta salir a la calle y empaparme de ti. El olor a lluvia me recuerda cuando te fuiste, y eso me hace sentir un poco mejor porque, sin quererlo, me recuerda que algún día viniste con la lluvia para quedarte. El olor a lluvia me gusta, y tal vez porque hace que sienta que te tengo al lado, o por lo menos bastante más cerca. El olor a lluvia me recuerda a ti. Entonces, cuando llueve y estoy sola, pienso en donde estarás, qué estarás haciendo. Y me imagino que el olor a lluvia te va a hacer pensar en mí. Porque yo también tenía olor a lluvia en tus recuerdos. Y entonces me gusta cuando llueve. Porque creo que es el momento en que tú y yo nos encontramos.

Porque grandes momentos pueden tener lugar bajo la lluvia...

sábado, 30 de abril de 2011

(*) Bon appétit:

historias de amigos que se besan



- El amor es solo algo químico que libera el organismo

- Y siempre nos enamoramos de los más cabrones, pero si la cosa funciona…

- ¿Qué?

- …

- La vida no es tan bonita como te la cuentan en las películas

- ¿te refieres a cuando dos personajes están hablando y de repente se empiezan a besar?

- Sí. En la realidad es mucho más complicado. Esas cosas nunca ocurren

- … Solo te he besado para llevarte la contraria

- Ha sido un argumento muy convincente

Se concluye que no existen las recetas preconcebidas para lograr la felicidad y que el amor se mueve en un terreno siempre ambiguo, incierto y cuya resolución no es previsible. Sólo el final hace honor al curioso título que el film iba a tener en un comienzo: Historias de amigos que se besan’

(Beatriz Maldivia)


lunes, 25 de abril de 2011

(*) haciendo cálculos...



Hace poco, leí que con 50 años habremos conocido a lo largo de nuestra vida a unas veinte mil personas. Haciendo una regla de tres, obtuve que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente a 6800 personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son hombres, y la otra mitad, mujeres. Y supongamos que de esos 3400, solo un tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen todas las personas con las que podríamos tener una relación. Es decir, descartamos dos tercios, donde se encontrarían personas de las que nunca podríamos enamorarnos (familiares cercanos, ancianos…). Nos queda el siguiente número: 1133’3333… pero redondeando, pongamos unas mil.
De todas esas personas, nos enamoraremos de una sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se enamorará de una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de que la persona de la que uno se enamora sea precisamente la persona que se enamora de uno, es según las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo que es igual a una posibilidad entre 1.000.000.
Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿qué más da lo que venga luego? ¿Qué importa lo complicadas que sean las circunstancias? Si lo más difícil, lo que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir... ¡ya ha ocurrido!



De esas 1000, no te empeñes en ese uno que no puede ser. Tienes 999 opciones más, bueno 998 (tampoco te ciegues con aquel personaje que se empeña en hacer sufrir a tu amiga)

lunes, 11 de abril de 2011

(*) We may be a thousand miles apart

But I' ll be with you wherever you are

Querida Evelyn:
Esto es diferente a como yo pensaba..
Hace frío,tanto que te cala hasta los huesos, pero hay algo que puedo hacer para encontrar calor, y es pensar en ti...cómo me gustaría volver allí... contigo...

Querido Rafe:
Te echo mucho de menos, me resulta raro estar a medio mundo de ti...Cada tarde contemplo la puesta de sol y recojo la última pieza de calor del día, para que mi corazón te la envíe..