Buenos días, mundo. Se despereza. ¿Me haces un regalo hoy? Me gustaría levantarme de la cama y encontrarme una rosa. Roja no. Blanca. Pura. Para escribir en ella como si fuese una página nueva. Una rosa dejada por alguien que piensa en mí y a quien todavía no conozco. Lo sé. Un contrasentido. Pero me haría sonreír. La cogería y me la llevaría al instituto. Y yo, todavía sin decir nada, la dejaría allí toda la mañana. Después, a última hora, arrancaría uno a uno los pétalos y, con un rotulador azul, escribiría letra a letra, una sola en cada pétalo, la frase de aquella canción tan bonitay después tiraría los pétalos por la ventana. El viento se los llevaría. Podía ser que alguien los encontrase. Que volviese a ponerlas en orden. Que leyese la frase. Y que me viniese a buscar. Él quizá. Ya. Pero ¿quién es él? Lo sabe perfectamente...
domingo, 1 de abril de 2012
(*) MARZO
Buenos días, mundo. Se despereza. ¿Me haces un regalo hoy? Me gustaría levantarme de la cama y encontrarme una rosa. Roja no. Blanca. Pura. Para escribir en ella como si fuese una página nueva. Una rosa dejada por alguien que piensa en mí y a quien todavía no conozco. Lo sé. Un contrasentido. Pero me haría sonreír. La cogería y me la llevaría al instituto. Y yo, todavía sin decir nada, la dejaría allí toda la mañana. Después, a última hora, arrancaría uno a uno los pétalos y, con un rotulador azul, escribiría letra a letra, una sola en cada pétalo, la frase de aquella canción tan bonitay después tiraría los pétalos por la ventana. El viento se los llevaría. Podía ser que alguien los encontrase. Que volviese a ponerlas en orden. Que leyese la frase. Y que me viniese a buscar. Él quizá. Ya. Pero ¿quién es él? Lo sabe perfectamente...
miércoles, 28 de marzo de 2012
(*) She loved before, she may love again
"You may not be her first, her last, or her only.
She loved before, she may love again. But if she loves you now, what else matters? She's not perfect, you aren't either, and the two of you may never be perfect together. But if she can make you laugh, cause you to think twice, and admit to being human and making mistakes, hold onto her and give her the most you can. She may not be thinking about you every second of the day, but she will give you a part of her that she knows you can break - her heart. So don't hurt her, don't change her, don't analyze and don't expect more than she can give. Smile when she makes you happy, let her know when she makes you mad, and miss her when she's not there."
-Bob Marley
miércoles, 7 de marzo de 2012
(*) 7.03.2012, À bientôt
Hay cuatro palabras que son mucho mejores que decir "Te quiero", esas palabras son "Estoy aquí para quedarme".
(*) Momentos
Y en un momento determinado no sé ni cómo ni por qué sentí que su mano me decía ” A ¿si?, si ¿estás seguro?” y mi mano le respondió ” Si estoy seguro me apetece y siento que a ti también te apetece”. Sentí que su mano me apretaba más fuerte…a ella también le apetecía. Es curioso lo intensos que son esos momentos tan tontos, algo que no dura más de 12 segundos de tu vida y que te queda grabado para el resto de tus días… En el cine la mayoría de historias de amor acaban ahí lo mejor de una historia es no contar como sigue y precisamente esa es la parte más interesante….
sábado, 3 de marzo de 2012
(*) FEBRERO
El miedo es como la familia, que todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, los miedos son tan personales y tan diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo; hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla, miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia; el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás. Y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido... como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca.
Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas, lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar. Y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar...
Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas, lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar. Y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar...
domingo, 26 de febrero de 2012
(*) Silenciosas, alegres, enamoradas
Lo besa con esa boca que sabe todavía a amor, como una niña pequeña y caprichosa que busca un beso y sabe que lo encontrará. Él le toma la cara entre las manos y la mira a los ojos. Y mil palabras recorren esa mirada. Silenciosas, alegres, románticas, enamoradas. Palabras ocultas, palabras que se persiguen, palabras que empujan para salir como un río subterráneo como el eco lejano de un valle apenas descubierto, como el escalador que ha llegado con fatiga hasta la cima de una montaña y desde allí, él solo, le grita al viento, a las nubes que lo rodean, toda su FELICIDAD.
sábado, 18 de febrero de 2012
(*) Era una sensación
Era una sensación ambigua, a medio camino entre lo sublime y lo ridículo. Una sensación peligrosamente embriagadora.
Una sensación más poderosa que el reparo, el pudor o el remordimiento...Era un exceso de pasión.
Una sensación más poderosa que el reparo, el pudor o el remordimiento...Era un exceso de pasión.
martes, 24 de enero de 2012
(*) DesILUSIONES
Sí, podría darte mi número, y seguramente tú me llamarías y yo,más niña, esperaría que lo hicieras. Quedaríamos en algún sitio amable y al principio los dos nos sentiríamos especialmente torpes con las palabras. Te tiraría el humo a la cara por los nervios y tú me darías una patada por debajo de la mesa, pero nos reiríamos y a partir de ahí todo se volvería más fácil. Jugaríamos a pagar rondas de vergüenza hasta emborracharnos la brusquedad por besarnos. Se nos haría de día presentándonos desnudos en el sofá y bromearíamos sobre la necesidad de repetirlo. Quedaríamos muchas veces más, al principio buscando excusas, después excusándonos por no hacerlo.
Y todo sería SOSPECHOSAMENTE perfecto: la cama, la risa, el ejército de hormigas en la barriga. Y de repente llegaría la mañana en la que te das cuenta de que estás queriendo con la cabeza, el corazón, el humor y el sexo. Con suerte ninguno de los dos enfermaría de cobardía y no nos arañaríamos demasiado. Como primicia no le daríamos importancia a los enfados y luego nos enfadaríamos sin importarnos. Nos creeríamos invencibles, pero llegaría la noche fría en la que me pondrías la mano encima y yo no la sentiría. O el momento en que tú aborrecerías mi manera de contarte cómo me ha ido el día. Puede que hasta consiguiéramos fingir la vehemencia suficiente como para pretender que el desencanto no resultase tan doloroso.
Como mínimo uno de los dos saldría trasquilado, y no es que me acojone la posibilidad de que me hagas daño... Pero últimamente ando aquejada de pereza, se me ha dormido el corazón y no me encuentro por ningún lado las ganas de querer. Y encima, lo que yo quisiera es un amor al revés, uno que empezara mal y terminara bien. Uno que empezara con gritos, siguiera con caricias y se agarrara con besos.
Un amor totalmente del revés. Uno que no terminara.
Un amor totalmente del revés. Uno que no terminara.
viernes, 6 de enero de 2012
(*) Razones para creer
Y a continuación se aparta y la ve sonreír con los ojos de nuevo brillantes, sólo que esta vez de felicidad, de nuevo parecen tranquilos y confiados...
Por pedir, me pido sorprenderte… que te dejes sorprender… que te guste que te sorprenda…
Cuando eres pequeño cualquier cosa puede cautivarte, pompas de jabón o un riego que crea un arco iris sobre el césped. Creo que hacerse mayor significa que cada vez te cuesta más encontrar la forma de sentirte cautivado. La única vez que veo a los adultos con esa misma cara es... cuando se enamoran.
(*) 2012: que nada nos quite nuestra manera de disfrutar la vida
Hay días en que uno no se levanta con ganas de sonreír y mucho menos de hacer sonreír a los demás. Esos días donde la realidad parece tener un solo punto de vista: el negativo. No es falta de inspiración, es el mal rollo que alguien te contagia o esa sensación de que el mundo ya no está para bromas. En esos días, los que trabajamos intentando hacer sonreír a este país, tenemos un pacto. Sin previo aviso y sin que nadie se de cuenta, al primer síntoma de que el mal humor nos está ganando la batalla nos encontramos allí donde algunos dicen que el maestro descansa. Nos damos ánimos, que si estás más delgado, que si tú estás más joven, a ti te está creciendo el pelo, si estás más gracioso, nos contamos algunos chistes que conocemos de memoria, pero fingimos reírnos como si fuera nuestra primera vez. Y así pasamos el rato, hasta que finalmente alguien hace la pregunta...
Maestro, ¿Se puede ver cada día el lado bueno de todo, con la que está cayendo?
Maestro, ¿Se puede ver cada día el lado bueno de todo, con la que está cayendo?
-¿Sí, dígame?
-"¿Es el enemigo? ¿Ustedes podrían parar la guerra un momento? Es que quería preguntar una cosa ¿Ustedes van a avanzar mañana? ¿A qué hora?
- ...
-A las siete estamos todos acostados. ¿Y no podrían avanzar por la tarde? después del fútbol.
- ...
-¿Y van a venir muchos?
-...
-Qué bestias…Por cierto, Ayer estuvo aquí el espía de ustedes, Agustín, uno bajito, vestido de lagarterana."
-Qué bestias…Por cierto, Ayer estuvo aquí el espía de ustedes, Agustín, uno bajito, vestido de lagarterana."
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